Se que me he desaparecido un rato bastante largo, pero tenia algunos problemas primero para entrar a trabajar en esto y después se me iba la inspiración, a ratos ya no quería estar así y me sentaba a llorar por todos esos recuerdos que me iban llegando y a ratos me iban frustrando poco a poco, me daba de topes por decir no se porque no nací Mujer, si eso hubiera sucedido estoy seria un poco mas fácil, pero no la vida es muy interesante por ser así, y a las mujeres nos hace sentir así, que la vida no es tan fácil sino que siendo Mujer por nacimiento o por convicción como muchas de nosotras, siempre esto es y tiene esa magia.
Pasando a esos recuerdos que tengo y que nunca he escrito y que por supuesto tengo que ir contando, empiezo con lo siguiente que espero no nos aburra mucho o se diga que es similar a lo ocurrido con muchas de nosotras.
Me remonto a esos primeros recuerdos que tengo y que claro no se han alejado de mi durante todos estos años y que es muy bonito para topa Mujer el sentir esa emoción de saberse femenina y que lo demás no importa sino solo lo que una siente y vive en ese momento.
De niña, me acuerdo que siempre me gusto mucho estar cerca de mi mamá ella como diversión y digo como diversión le hacia prendas de vestir a amigas suyas, y me refiero a amigas suyas y a las hijas, sobrinas, hermanas, y demás mujeres cercanas a sus amigas, ya fueran faldas, vestidos, blusas, o simplemente les arreglaba esa ropa que a dichas mujeres no les gustaba como se les veía, de ahí fui aprendiendo viéndolas a todas ellas el como se ve la ropa en una mujer y lo vanidosas que somos todas, al tiempo veo que toda esa vanidad la traemos desde que nacemos, insisto hayamos o no nacido mujeres, siempre lo traemos en al sangre, las venas, en nuestro sentir y si me equivoco díganmelo.
Ok, regresando a cuando fue que me di cuenta que me gustaba el querer tener la vida de una mujer es el kínder o jardín de niños, ahí tenia yo una compañerita cuyo nombre es Luz Elena, desde que salimos de esa escuela no volví a saber de ella, pero creo nunca la olvidaré por aquel día en que sucedió ese primer contacto con ella, estábamos sentadas en la misma mesa de trabajo del clásico jardín de niños de esa época, era redonda, no recuerdo si éramos 8 o 10 entre niñas y niños sentados todos al rededor, y recuerdo que estando las dos juntas, ella me dijo que yo parecía una niña y no un niño porque no era como los demás niños que se la pasaban molestando a las demás niñas, la maestra nos puso a jugar y cuando regresamos ella me cambió mi silla y cuando le dije que yo quería la mía me dijo que no y que como ahora me tocaba la silla que ella tenía ya era una niña, que esa era una silla para niñas y no para niños, ya sabrán yo no me quería ni sentar peor la maestra me dijo que eso no era cierto y me obligo a sentarme, todos los niños del grupo me empezaron a decir que yo era niña y demás. (Ya se que eso no puede suceder peor que bonito sería).
Cuando llegué mi casa yo me sentía muy rara, y como dije antes mi mamá en esos días le estaba arreglando el uniforme a la hija de una amiga suya, esta niña ya estaba en la primaria, es una año mas grande que yo, así que ni tarda ni perezosa después de comer que me robo el uniforme y me lo llevé a mi recamara y que me lo pongo, fue una sensación muy bonita, claro que mi hermana mayor entró a la recamara para ver que estaba yo haciendo y pues que me acusa (como todas y cada una de las veces que me sorprendió con su ropa más adelante, pero al menos esta primera vez fue con la ropa de otra).
Mi mamá me regañó muy feo y me pegó muy feo, lo que recuerdo después fue que me dijo que la próxima vez que lo hiciera me iba a llevar vestida de niña a jugar al parque, eso me asustó mucho y me puse llore y llore toda la tarde.
Fíjense que cosas, pero aun así esa primer falda que me puse del uniforme de Angélica que así se llama la dueña de ese uniforme de primaria fue fundamental, porque desde ahí las faldas cortas me gustaron mucho y hasta la fecha es mi prenda de vestir favorita, claro en otra época me gustaban más cortas, ahora ya no tan cortas, pero al fin las faldas se volvieron mi pasión y no puedo evitar siempre ver a una Mujer con falda corta y con piernas acorde a ella, porque me vuelvo loca y luego quiero ir a vestirme así.
Ya más adelante fueron las faldas de mi hermana las que eran presa de mi pasión como ya dije, y eso era porque a ella no le gustó usar faldas casi nunca, es más evitaba a toda costa usar falda, pero yo quien era la que debía vestir pantalón era a la que le gustaban las faldas, y aunque no las usaba y me veía con su ropa me acusaba y las escondía, peor yo me las arreglaba para encontrarlas y lucirlas, bueno después seguiré contando el como me iba con esas nuevas experiencias y la enojona de mi hermana.
Pasando a esos recuerdos que tengo y que nunca he escrito y que por supuesto tengo que ir contando, empiezo con lo siguiente que espero no nos aburra mucho o se diga que es similar a lo ocurrido con muchas de nosotras.
Me remonto a esos primeros recuerdos que tengo y que claro no se han alejado de mi durante todos estos años y que es muy bonito para topa Mujer el sentir esa emoción de saberse femenina y que lo demás no importa sino solo lo que una siente y vive en ese momento.
De niña, me acuerdo que siempre me gusto mucho estar cerca de mi mamá ella como diversión y digo como diversión le hacia prendas de vestir a amigas suyas, y me refiero a amigas suyas y a las hijas, sobrinas, hermanas, y demás mujeres cercanas a sus amigas, ya fueran faldas, vestidos, blusas, o simplemente les arreglaba esa ropa que a dichas mujeres no les gustaba como se les veía, de ahí fui aprendiendo viéndolas a todas ellas el como se ve la ropa en una mujer y lo vanidosas que somos todas, al tiempo veo que toda esa vanidad la traemos desde que nacemos, insisto hayamos o no nacido mujeres, siempre lo traemos en al sangre, las venas, en nuestro sentir y si me equivoco díganmelo.
Ok, regresando a cuando fue que me di cuenta que me gustaba el querer tener la vida de una mujer es el kínder o jardín de niños, ahí tenia yo una compañerita cuyo nombre es Luz Elena, desde que salimos de esa escuela no volví a saber de ella, pero creo nunca la olvidaré por aquel día en que sucedió ese primer contacto con ella, estábamos sentadas en la misma mesa de trabajo del clásico jardín de niños de esa época, era redonda, no recuerdo si éramos 8 o 10 entre niñas y niños sentados todos al rededor, y recuerdo que estando las dos juntas, ella me dijo que yo parecía una niña y no un niño porque no era como los demás niños que se la pasaban molestando a las demás niñas, la maestra nos puso a jugar y cuando regresamos ella me cambió mi silla y cuando le dije que yo quería la mía me dijo que no y que como ahora me tocaba la silla que ella tenía ya era una niña, que esa era una silla para niñas y no para niños, ya sabrán yo no me quería ni sentar peor la maestra me dijo que eso no era cierto y me obligo a sentarme, todos los niños del grupo me empezaron a decir que yo era niña y demás. (Ya se que eso no puede suceder peor que bonito sería).
Cuando llegué mi casa yo me sentía muy rara, y como dije antes mi mamá en esos días le estaba arreglando el uniforme a la hija de una amiga suya, esta niña ya estaba en la primaria, es una año mas grande que yo, así que ni tarda ni perezosa después de comer que me robo el uniforme y me lo llevé a mi recamara y que me lo pongo, fue una sensación muy bonita, claro que mi hermana mayor entró a la recamara para ver que estaba yo haciendo y pues que me acusa (como todas y cada una de las veces que me sorprendió con su ropa más adelante, pero al menos esta primera vez fue con la ropa de otra).
Mi mamá me regañó muy feo y me pegó muy feo, lo que recuerdo después fue que me dijo que la próxima vez que lo hiciera me iba a llevar vestida de niña a jugar al parque, eso me asustó mucho y me puse llore y llore toda la tarde.
Fíjense que cosas, pero aun así esa primer falda que me puse del uniforme de Angélica que así se llama la dueña de ese uniforme de primaria fue fundamental, porque desde ahí las faldas cortas me gustaron mucho y hasta la fecha es mi prenda de vestir favorita, claro en otra época me gustaban más cortas, ahora ya no tan cortas, pero al fin las faldas se volvieron mi pasión y no puedo evitar siempre ver a una Mujer con falda corta y con piernas acorde a ella, porque me vuelvo loca y luego quiero ir a vestirme así.
Ya más adelante fueron las faldas de mi hermana las que eran presa de mi pasión como ya dije, y eso era porque a ella no le gustó usar faldas casi nunca, es más evitaba a toda costa usar falda, pero yo quien era la que debía vestir pantalón era a la que le gustaban las faldas, y aunque no las usaba y me veía con su ropa me acusaba y las escondía, peor yo me las arreglaba para encontrarlas y lucirlas, bueno después seguiré contando el como me iba con esas nuevas experiencias y la enojona de mi hermana.
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